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El EFECTO REBOTE del SOL

La ARGENTINA 2007 según una PRESTIGIOSA MENTALISTA

La VIDA y el TEATRO

PEPE ARIAS, un monumental CAPOCOMICO

Su DESTINO en el HOROSCOPO

 
 
   
El EFECTO REBOTE del SOL
   
oo Al comenzar el verano nos preocupamos por nuestro aspecto exterior, las medidas y el buen tono del bronceado, pero después de transcurridas las vacaciones, con la exigencia del comienzo de nuestras obligaciones cotidianas, sentimos rápidamente el efecto rebote del sol en nuestra piel. La percibimos opacada, gruesa, con poros dilatados y reseca. Sobre toda la superficie expuesta encontramos esas arruguitas tan desagradables que nos aportan años. Por eso necesitamos un tratamiento shock personalizado.
En primer lugar hay que realizar una buena rehidratación total comenzando por la parte nutricional, mediante la ingestión de líquidos, principalmente agua, frutas frescas y legumbres. En el tratamiento en gabinete, como paso inicial, se realiza un peeling o pulido corporal y facial con apricot o gomage, según el tipo de piel, conjuntamente con el empleo de la punta de diamante. Este proceso contribuye a eliminar todas las células muertas, resecas, que engrosan la piel, otorgándole ese indeseabale aspecto acortanado. Después del pulido, llega el momento de los masajes estimulantes o drenantes utilizando principios activos como el aceite de almendras, el aceite de pepitas de uva, soja o siliconas. Pueden combinarse con aceites esenciales de melisa, lavanda y/o tea tree.
     
Se continúa luego en la parte facial aplicando serums con masajes drenantes o estimulantes, de acuerdo con la necesidad, que son de textura suave, no aceitosa, de muy buena penetración. Están hechos a base de ceramidas, ácido hialurónico, colágeno y elastina que aportan la hidratación imprescindible para restaurarla. Finalizamos con una máscara de fango termal o, en los casos de pieles muy secas, se utilizan máscaras cremosas de caviar o vitaminadas.
Este tratamiento es excelente para eliminar las pequeñas arruguitas producidas por el efecto de los rayos ultravioleta, tanto en la piel de la cara como en la parte expuesta del cuerpo. Nuestra recomendación oscila entre tres y seis sesiones en total.

Prof. Mirta Benet - Cosmiatra (Mat. 10.654)
Consultas: 4773-8017
 
 
La ARGENTINA 2007 según una PRESTIGIOSA MENTALISTA
 
oo La licenciada Vicenta Damico atiende consultas personales de lunes a jueves en el 4814-3768 o en el (15)4947-3398. Garantiza seriedad, discreción y eficiencia.
     

Nacida en la Capital Federal bajo el signo de Géminis, Vicenta Damico es descendiente de italianos y comparte su vida, sueños y esperanzas con María Cintia, su hija de 21 años, a quien definió como “la fuerza arrolladora que impulsa mi inquieto espíritu nacido para ayudar a mi entorno y a los que a diario me consultan por distintas aflicciones”. En una larga charla, matizada con recuerdos vinculados con las muchas figuras del espectáculo, el arte, la cultura y la política que han pasado por su consultorio, Vicenta hizo un repaso de su exitosa trayectoria, que en el 2006 se vio coronada con múltiples distinciones.
- ¿Cómo descubrió su capacidad como mentalista?
- Cuando era pequeña, mi madrina, de origen siciliano, me cautivó al mostrarme el poder de su videncia, que ella materializaba mediante un mazo de cartas italianas. Desde entonces, y bajo su rigurosa tutela, fui conociendo y desarrollando una capacidad innata para percibir el interior de las personas. Con muchos años de estudios y preparación en el campo de la parapsicología logré enriquecer esas cualidades naturales y, con el paso del tiempo, esta actividad que comenzó casi como un juego, pasó a convertirse en un elemento sustancial después de mi hogar.
- ¿Cuáles son los problemas que generan mayor cantidad de consultas?
- Más allá de los consabidos problemas económicos, laborales y afectivos, el que predomina actualmente es el de la soledad interior, que es la más grande de las soledades, porque está instalada en el alma del ser humano.
- ¿En qué consiste una sesión habitual?
- Por lo general, cada paciente, cualquiera sea su condición, llega a mi consultorio nervioso, cargado de dudas e incertidumbres. Es razonable, porque no sabe con qué se va a encontrar. La sesión dura no menos de una hora y durante ese período veo y analizo su situación a través de las cartas. El paciente viene bloqueado, pero a medida que transcurre la consulta se va abriendo y, juntos, vamos buscando la solución para el problema que lo aqueja. A veces alcanza con una entrevista, pero en otras ocasiones necesitamos algunas más, porque el conflicto que lo abruma es demasiado complejo. Una vez que aclaramos el panorama, esa persona, que llegó preocupada, dolorida y hasta incluso llorando, comienza a resolver su problema por sí mismo. Yo soy solamente un medio en esa búsqueda de una felicidad perdurable.
- Este es un año muy especial para los argentinos porque en octubre elegiremos al próximo presidente de la Nación. Sabemos que usted ha realizado algunos trabajos mediante el empleo cartomancia y, por esa razón, nos gustaría conocer su opinión sobre el futuro de nuestro país.
- Las peleas políticas van a ser muchas y también bastante intensas. Por otra parte anticipo un año de sostenido crecimiento económico, con mejoras a nivel salud y educación. Pero lamentablemente vamos a vivir agobiados por una inseguridad creciente, que nos mantendrá en vilo prácticamente durante todo el año.
- ¿Cuáles son las características que debe reunir el próximo presidente?
- Deberá tener mucha tenacidad, al igual que el doctor Néstor Kirchner. También mucho carácter para no dejarse influenciar. Pero lo más importante es que sepa abrir canales de diálogo con el pubelo en forma serena, tranquila, con un lenguaje sencillo para que todos puedan entenderlo. Y será su obligación comprender que nos urge la necesidad de distribuir mejor la riqueza, que es el punto esencial para que la población viva feliz y sin apremios. Estoy segura de que esto se podrá conseguir en los próximos años.
Liliana Rojas

 
 
La VIDA y el TEATRO
 
oo A escasos días de subirse al avión que la trasladará a Roma, donde dará clases de actuación en un festival internacional de teatro, HECHOS & PERSONAJES entrevistó a Patricia Palmer (Palmada según su documento de identidad) en el Taller del Angel, su propia sala de teatro ubicada en Palermo. Allí esbozó algunos de los planes para el 2007.
“El 15 de marzo parto hacia Italia porque el 30 y 31 de este mes y el 1º de abril daré un simposio sobre actuación. La convocatoria me llegó vía correo electrónico. Ingresaron en la página del taller (www.tallerdelangel.com.ar), leyeron mi currícula e investigaron mis antecedentes profesionales. A fines de 2006 recibí un e-mail invitándome a participar de este encuentro. Me sorprendió y me llenó de emoción porque fue la mejor noticia que me podían dar para cerrar un año de intenso trabajo. En Europa voy a aprovechar para viajar a París para ver obras y tomar seminarios de actuación”.
En cuanto a la actividad específica del Taller del Angel anuncia con grandes expectativas el inminente estreno de “Ricardo y Lear (no nos une el amor...)”, que está previsto para el mes próximo.
     

“Es un espectáculo en el cual intevienen más de treinta actores donde se cuentan las dos obras de William Shakespeare: Ricardo III y Rey Lear. Lo hacemos en simultáneo a través de un recurso muy novedoso que es la participación de una cantante de ópera en vivo que interpreta Handel y Bach, entre otros. También hay mucho trabajo corporal con danza contact, teatro físico y el texto shakesperiano. El objetivo es acercar a este notable autor a un público más masivo. Las obras están adaptadas para que duren una hora y cuarenta y cinco minutos, pero respetan el texto original. Junté Lear con Ricardo porque creo que los une algo que es la discriminación, uno por viejo y otro por deforme. Esta obra ya la presentamos en la muestra anual en diciembre de 2006 y de las diecisiete funciones que hicimos todas se agotaron, por eso nos pareció un desafío interesante reponerla oficialmente con dos funciones los sábados. Los integrantes del elenco son alumnos de este espacio multidisciplinario que dirige Patricia en la casona de Mario Bravo 1239. Asegura que no ha sido una tarea sencilla conducir a estas treinta personas que conforman el elenco, pues la mayoría son estudiantes, empleados o profesionales de las más diversas actividades y entonces resultó difícil coordinar horarios para ensayar. También comenta que todos están nucleados en una cooperativa de trabajo. “Sacamos de las entradas todo lo inherente a vestuario, papelería y promoción. Lo demás se reparte en partes iguales. Esta es una cooperativa bastante socialista”, resume con una sonrisa.
Comenzó a ejercer la docencia en 1984, incluso antes de lanzarse al ruedo como actriz. “Lo primero que hice fue en el estudio de Agustín Alezzo -rememora- por una inquietud personal de querer dar clases. Desde entonces no paré más. Trabajé en distintos colegios hasta que tuve mi propio lugar alquilando salas. En 1994 conseguí mi primera casita en Barracas y cuando llegó el momento de inscribirla con un nombre se me ocurrió llamarla ‘Taller del Angel’, aunque no sé muy bien qué musas me acompañaron en ese momento. En 1997 nos mudamos a Palermo y de a poquito, con mucho esfuerzo y sin subsidios, fuimos construyendo esta escuela de arte que es el sueño del pibe. Desde que empecé el conservatorio en Mendoza anhelaba tener un lugar de este tipo, donde el alumno contara con la posibilidad de estudiar canto, danza, plástica, música, teatro, yoga, oratoria, historia de la música, mimo y comedia musical para todas las edades”.
En mayo comenzará a filmar “El entretenedor”, un thriller de Atilio Polvorín. “También estoy leyendo obras de teatro. El año pasado hice ‘El balcón’, de Jean Genet, dirigida por Lorenzo Quinteros. Estoy buscando un texto”, nos cuenta mientras recorremos las cálidas instalaciones del Taller.
En el 2006 también se hizo un espacio para la televisión: fue la madre de “La Monita”, el personaje interpretado por Natalia Oreiro en “Sos mi vida”. Después fue convocada por Pol-ka para protagonizar una tira durante el 2007, pero tuvo que rechazar el ofrecimiento porque ya tenía pactado compromisos como este viaje a Europa.
Los ratos libres están asignados a la actividad física. “Todas las mañanas me pasa a buscar mi personal trainner para entrenar y hacer danza contact”. También le apasiona leer, estudiar e investigar el trasfondo de cada uno de sus personajes.
Sobre el final de la charla le pedimos que expresara algún deseo para este año, aún en ciernes. “Una siempre quiere que reine más el amor y que disminuya el temor, que es lo que a menudo nos impide proyectar. Creemos que vivimos en un mundo peligroso y hostil, pero a mí me parece que no, que es algo que nos venden. Si, es verdad, hay algunas cosas que no están en su sitio, pero también es cierto que existe un mundo maravilloso, milagroso, que cada día produce, genera, avanza...”
Rocío Alonso

 
 
PEPE ARIAS, un monumental CAPOCOMICO
 
oo Probablemente haya una generación de argentinos que no lo conozca o que, quizá, tenga una imagen lejana de este personaje, al que sólo podemos rescatar esporádicamente a través de las viejas películas en blanco y negro que nos regala la televisión por cable. Y se está cometiendo un gran injusticia con José Pablo Arias Sabathier, nacido en el barrio del Abasto, frente al viejo mercado, el 16 de enero de 1900, porque durante medio siglo despertó la sonrisa y la reflexión de millares de espectadores. Fue un excelente actor y también un agudo observador de la realidad social y política que lo rodeó. Mal alumno, indisciplinado, su padre decidió poner punto final a un largo periplo por colegios religiosos de donde salía disparado tanto por sus bajas calificaciones como por su pésimo comportamiento. Decidió inscribirlo en la Escuela Naval de Río Santiago con la intención de sosegarlo, pero se equivocó fiero.
 

A los 17 años, el imberbe se escapó del austero ámbito militar y también de su casa para presentarse en el teatro Excelsior, donde ofició de comparsa en una compañía encabezada por Enrique de Rozas, Panchito Aranaz y Luis Arata, a la sazón sus maestros en un oficio donde perduraría durante cinco décadas. En realidad había logrado lo que deseaba: tener libre el camino para cristalizar su verdadera vocación, que habría de llevarlo por caminos sinuosos, a menudo peleando cotidianamente por la supervivencia más elemental. Cierta vez le preguntaron si aquellos primeros pasos habían sido malos. “Tanto como malos, no. ¡Peores! He recorrido todos los pueblos del país, del Uruguay y hasta de Bolivia. Después de aquel primer año de entrenamiento, que pasé como corista del Excelsior, me incorporé a una compañía de exploradores. Nos juntamos ocho o diez desesperados y constituimos un cuadro teatral. Lo de cuadro no está mal aplicado, pues aquello parecía un piquete de aventureros. Emprendimos una gira artística, como suele decirse para despistar, y nos largamos tierra adentro. Dos años duró aquella excursión heroica. Hacíamos un pueblo por día. Cuando terminamos con la Argentina, marchamos hacia el Uruguay y después nos lanzamos a la conquista de Bolivia. Llevábamos un repertorio que iba desde ‘El gran galeoto de Echegaray’ a la ‘La vida inútil de Cayol’. Este título era el que mejor nos cuadraba, pues la verdad es que todos llevábamos una vida completamente inútil. Y vivíamos a salto de mata. En el escenario representábamos dramas, comedias, sainetes y hasta a veces alguna tragedia. Pero las verdaderas tragedias las vivíamos en los hoteles. En aquella excursión ensayé yo por primera vez la eficacia de mis monólogos de dos horas para convencerlo al dueño de que se viniera con nosotros al pueblo más próximo, donde cobraría la cuenta”, respondió Pepe con el estilo zumbón que lo caracterizaba.
Estaba claro que el don de la palabra era lo suyo. Y aquel “monólogo inaugural” para aplacar la ira del hotelero acreedor habría de marcar a fuego su carrera. Otro sedimento que recogió en aquella gira lamentable fue que recorrió todo el espinel, desde primer actor hasta maquinista o utilero. Lo cierto es que aquel grupo se fue desgajando y se quedó solo. El regreso, desde Corrientes hasta Buenos Aires, lo amortizó monologando en cafés, teatros, cines y hasta en estaciones de ferrocarril.
Vuelto a la ciudad que lo vio nacer, se integró a compañías españolas. En 1921, año de una prolongada huelga de actores profesionales, formó un dúo con la bailarina Totó Billi y reanudó sus viajes. Las cosas mejoraron un poco cuando en 1923 obtuvo un pequeño papel en “Día social porteño”, de Ivo Pelay, donde representaba -apenas haciendo mímica- a Alfredo Palacios. En 1925 comenzó a consolidarse. Fue convocado para la inauguración del teatro Fémina, en Paraná casi Corrientes. Ensayó dos monólogos, “¡Basta, Arturo!” y “Mi lindo Julián”, en este caso inspirándose en el tango compuesto por Edgardo Donato y José Luis Panizza que fuera estrenado por Iris Marga en el escenario del Maipo en 1924. Esas apariciones bastaron para transformarlo en una gran figura de la revista dentro de una especialidad que lo llevaría a ser consagrado como “El rey del monólogo”.

HACIA LA CONSAGRACION DEFINITIVA
Transitó sin pausas revistas, sainetes, comedias y “espectáculos alegres”, que fueron marcando su escalada a la fama. El de 1930 fue un año clave en su vida familiar: el 28 de marzo se casó con la vedette peruana Carmen Olmedo. Y si bien las ofertas de trabajo comenzaron a multiplicarse, los ingresos apenas alcanzaban para un modesto alojamiento en una pensión situada en Sarmiento 1353. Pasó por el teatro Buenos Aires, el Casino, el Maipo, el Sarmiento y el Broadway. El ascenso era vertiginoso y la crítica contribuía a legitimarlo en el género revisteril.
Entre 1933 y 1938 se instaló en el Maipo. El elenco siempre tuvo su nombre en el título: Compañía de Grandes Revistas Pepe Arias. Luis César Amadori y Antonio Botta oficiaron durante todo ese período como autores y directores, a veces de manera individual, otras en equipo. Nombres rutilantes como los de Libertad Lamarque, Alicia Vignoli, Rosita Moreno, Amanda Ledesma, Sofía “La Negra” Bozán y Gloria Guzmán fueron las habituales atracciones femeninas de esa época, mientras que un escalón más abajo figuraban Blackie, Alicia Barrié y Aída Ollivier. Por su parte, Juan Carlos Thorry, Marcos Caplán y Pedro Quartucci aportaron el necesario soporte al que ya se perfilaba como el indiscutido capocómico de la década.
Otro hito en su ascendente carrera hay que rastraerlo en 1933. Por entonces, el cine criollo comenzaba a hablar. Después de los célebres cortos de Carlos Gardel -de quien llegó a ser amigo desde los días del Abasto-, el 27 de abril la pantalla del cine Real exhibía el primer largometraje sonoro, “¡Tango!”, de Luis Moglia Barth, con Tita Merello y Alberto Gómez en los principales papeles, y entre un increíble desfile de cantantes y orquestas, irrumpía Pepe Arias con un rol desopilante.
En 1934 comenzó a incursionar en la radiofonía ante los micrófonos de Stentor. El éxito fue tan contundente que al poco tiempo comenzó a recibir propuestas para sumarse a Belgrano, El Mundo y Splendid. Desde la radio estampó la muletilla con que solía iniciar sus programas: “¡Hola, queridos filipipones!”, que permaneció largo rato en el recuerdo del público, que también celebró la irrupción de algunos personajes memorables. Los oyentes conocieron al “Hermano José”, un manosante que llegó al cine en 1941; al “Profesor Sabelotodo”; “Bautista Chimento”; “Justo Justino Leyes, doctor en trampas y leyes”; “Vistobueno Ciruela”, que el cine convirtió en “El maestro Levita”; “Doctor Arsénico Gransimpático”; “Don Glorioso Candilejas”; “Don Bienvenido Balbiene, doctor en ramos generales” y muchos más íntimamente arraigados en la memoria popular.
Ese mismo año (1934) se separó de Carmen Olmedo, pero algunos años más tarde reincidió en el matrimonio con otra compañera de trabajo, la bailarina Aída Ollivier, con quien compartió luna de miel en Nueva York, hacia donde partieron en barco el 28 de diciembre de 1940. El vínculo tuvo vida efímera. La soledad que trajo consigo este nuevo fracaso fue atemperada con el ingreso a su vida de Petrona Bustos, apodada “Petra”, quien comenzó a trabajar como ama de llaves en 1950, recomendada por unos amigos, en su duplex de la avenida Alvear 1939. Fue su compañera inseparable en los siguientes diecisiete años y estuvo junto a Pepe hasta que el mismo instante en que se apagó su vida. Adoptada en artículo mortis, “Petra” se convirtió en hija en el afecto de la persona con quien compartiera el último tramo de su historia en armónica relación. Y fue la heredera universal de los bienes del actor.
Entre 1942 y 1947 apostó a comedias o comedias dramáticas, varias de autores extranjeros, mientras continuaba filmando y actuando en radio, aunque no siempre recibió los favores del público. En 1945 se formó un tándem singular de autor-protagonista (el aristocrático escritor uruguayo Enrique Larreta y Pepe Arias). La curiosa combinación dio por resultado “Jerónimo y la almohada”, presentada en el Astral. El emprendimiento duró apenas seis funciones, ignorado por los espectadores y matratadado por la crítica. Se dijo que, mientras él dialogaba con la almohada, el público se dormía en la platea. Un fracaso. Pepe creyó que terminaba su carrera. Para colmo, “Las seis suegras de Barba Azul”, película que protagonizó ese mismo año, resultó otro desastre y la Lumiton decidió prescindir de sus servicios.
La alternancia continuó con revistas y un breve paréntesis de comedias que también dirigió como “Crispín” (1951) y “Jeep” (1951/1952). No es casual que se haya alejado durante un tiempo de las revistas, porque sus monólogos políticos no causaban ninguna gracia al gobierno peronista y, al parecer, al propio Perón. La censura, acérrima por aquellos tiempos, había impedido el estreno de la película “La mujer más honesta del pueblo”, que había rodado para EFA (Establecimientos Filmadores Argentinos). Durante dos o tres años, en el segundo período del gobierno justicialista, Pepe sufrió un arbitrario “exilio interno”. Por esas extrañas paradojas de la relación política-espectáculo, el general utilizaba los actos y las emisiones radiales con notable efectividad, y tenía gran similitud tanto con el tono de voz como los ritmos empleados por el bufo en sus recordados monólogos. No había lugar para dos “mensajes” parecidos y la balanza se inclinó para el lado del poder. “¡No me hicieron nada! No me persiguieron ni me torturaron. Simplemente me ignoraron No me dieron trabajo. No existí como actor en ese tiempo. Lo dicho: muerte civil”, dijo ya depuesto el general de la eterna sonrisa. Ausente de los escenarios, buscó la quietud en una casa que compró en la calle Barriquetas, de la entonces naciente Pinamar.

oo Fue pionero en el cine sonoro y rodó veinticuatro películas desde la inaugural “¡Tango!” hasta la postrer “La señora del intendente”, donde volvió a formar dupla con la opulenta Isabel Sarli. La imagen los recuerda en una escena de la película que dirigiera Armando Bó, estrenada en 1967, año de la muerte de Pepe Arias.

LA VUELTA AL RUEDO
Con la llegada al poder de la autodenominada Revolución Libertadora recuperó su espacio. Volvió a la revista porteña y empezó a recorrer el camino del resurgimiento luego de su inducido ocaso. Ya las vedettes eran otras (Nélida Roa, May Avril, Xenia Monty), no estaban Amadori ni Botta y el nuevo “zar” del género se llamaba Carlos A. Petit. Transitó las tablas del Maipo y las de su histórica competencia: El Nacional. Antes del golpe había vuelto al cine con “Mercado de Abasto”, junto a Tita Merello y Juan José Míguez. La película se rodó durante 1954 y, según parece, fue la propia Tita quien intercedió ante los jerarcas peronistas para que fuera rehabilitado. Dirigida por Lucas Demare, fue estrenada el 3 de febrero de 1955 en el Gran Rex. Para muchos fue lo más importante que realizó en sus últimos veinticinco años en el cine. En 1956 se lo vio en “Estrellas de Buenos Aires”, aunque en este caso con una participación menor, en una producción con escasos matices para el recuerdo. Al despuntar 1960 corrió la noticia de que se iniciaría en la televisión. “La televisión es una hoguera... una hoguera espantosa en la que se queman, con rapidez de rayo, figuras que tuvieron que bregar y sufrir durante largos años para conseguir una posición. ¿Qué derecho tengo yo a tirar por la ventana lo que me costó tanto tiempo hacer?”, desmintió ofuscado en la revista Antena. No obstante, cedió a la tentación apremiado por algunas urgencias económicas. Hizo dos ciclos: “Pepe y la amansadora” (también conocido como “Yo se lo voy a decir”) en 1961 y “Pepe Arias super cesante” en 1966. En ninguno de los dos logró repetir los éxitos radiales, teatrales o cinematográficos.

SUS ULTIMAS ACTUACIONES
En 1964, impulsado por la astucia de Armando Bó, volvió a los sets de filmación. “La mujer del zapatero” fue el título escogido para unirlo a la voluptuosa Isabel Sarli. La película logró atrapar al público, quien podía disfrutar simultáneamente del cómico y también deleitarse la siempre deslumbrante anatomía de su compañera de rubro. El éxito de taquilla alentó un segundo encuentro, en 1966, cuando rodaron “La señora del intendente”, donde una vez más convergieron las opulencias de “La Coca” y el opaco lucimiento del ya veterano actor. Fue su última película.
En octubre de aquel año signado por un nuevo quiebre del orden constitucional con el desplazamiento del doctor Arturo Illia y la llegada del general Onganía, retornó a los escenarios. Fue en el Tabarís. El 23 de mayo debutó con “Operación Bikini” junto a Zulma Faiad y Rafael “El Pato” Carret. El 3 de septiembre, la sala de Corrientes 829 renovó su cartelera con “La revista del Tío Vicente”, de Petit y Francisco Raimundo, título muy ligado a la entonces exitosa publicación del humorista Landrú “Tía Vicenta”. censurada por el gobierno militar. Arias estaba acompañado por Gogó Andreu, Tito Climent y Montrey, el comediante. Las figuras femeninas eran las esculturales Thelma Tixou y la vedette internacional Susuki. En lo que tal vez intuía como su despedida, dio rienda suelta a su talento con una ácida crítica a los últimos cuarenta años del país, con diecisiete presidentes y siete constituciones componiendo a un personaje llamado Vicente Querejeta, un ordenanza que, con risueña nostalgia de sus funciones, se jubila y define el carácter y las modalidades de los gobernantes que tuvo oportunidad de servir (ver recuadro). Esta vez el público lo acompañó generosamente. Pocos sabían que aquellas actuaciones eran rigurosamente monitoreadas por su médico de cabecera, quien había advertido su precipitado decaimiento físico. El asma, un viejo enemigo, estaba minando su salud.
El 23 de febrero de 1967, a las 17 y 30, en su domicilio del noveno piso de la avenida Alvear 1939, el doctor Oscar Manziotti anunció que se había extinguido la vida de José Pablo Arias Sabathier. Estaba acompañado por su fiel compañera “Petra”, dos íntimos amigos y un puñado de familiares que acudieron alertados sobre el inminente final. Al día siguiente, el vespertino La Razón recorrió la extensa vida artística del bufo. En un párrafo de aquella necrológica leemos: “Ese andar cachazudo, de pesados y largos pies, ‘mi andar de camello’, decía él, y sus palabras despaciosas, inocentes y con salidas oportunas y cachadoras, con el final pícaro y reivindicador de inocencias engañadas, provocaba la risa a granel. Esos ojos bovinos revoloteados con gracia, con sorna, con picardía sobradora, del socarrón que sabe que tiene en la manga la carta del triunfo con que apabulla la viveza madrugadora de los que le toman el pelo en la primera parte de la obra. Una gran ternura, una gran bondad en sus personajes bonachones, lastimosos, heridos y ofendidos que ganan al público, sin embargo, con la escondida picardía, con la malicia porteña. Gran conocedor de la vida, buceador en la psicología del hombre como individuo y como ser en multitud, tenía su filosofía dolorosa de la risa. ¿De qué se ríe el público con usted?, le preguntaron una vez y él respondió: ‘Y... el público se ríe siempre de lo serio, de lo trágico. Y yo, en escena, vivo siempre una tragedia’”.
Andrés Salazar
Fotos: archivo Hechos & Personajes

 
Su DESTINO en el HOROSCOPO
 

ARIES: Deberán superar y vencer una serie de pruebas y tentaciones, que hasta pueden ser sutiles o engañosas. Más comprensión y sabiduría en los vínculos afectivos. En el trabajo estarán muy activos, con posibilidades de aumentar sus ingresos. La intuición será su mejor aliada en los momentos de incertidumbre con su pareja.

TAURO: Resplandece la sensualidad. Traten de equilibrar sus emociones para no cometer excesos. Lo espiritual e intelectual ocupará un lugar determinante en este período. Presten más atención al hogar y a todo lo relacionado con los movimientos económicos. Los obstáculos del primer bimestre comienzan a diluirse lentamente.

GEMINIS: Renacen las energías luego de un largo período de estancamiento. Muy seductores y con la urgencia de afianzar compromisos con su pareja. Pueden cometer errores garrafales a la hora de juzgar a algunos compañeros de tareas. Se aproxima una etapa de reconocimiento a su esfuerzo realizados por el bienestar de su familia.

CANCER: En sintonía con su regente, la Luna, estarán indecisos y variables. La relación de pareja ingresa en un ciclo formidable, con un sustancial aumento de la pasión y el deseo. Es tiempo de tomar distancia de sus propios actos y poner en la balanza logros y fracasos. En el plano laboral surgirán noticias estimulantes.

LEO: Situaciones conflictivas nublan el panorama en el corto plazo. Se intensifica la vida social y consiguen estrechar vínculos con grupos afines a sus ideas y sentimientos. Déjense llevar por sus emociones y lograrán ser comprendidos en su entorno familiar. No se detengan en el análisis de algunas causas perdidas.

VIRGO: Si esperan decisiones judiciales es un período óptimo para alcanzar los objetivos buscados. El egoísmo puede generarles problemas en el ámbito laboral. Los proyectos personales comienzan a encontrar un territorio fértil después de varios desencantos. Entrega sin límites en el plano amoroso, donde vivirán momentos excepcionales.

LIBRA: Jugarse en el amor es uno de los desafíos de este tiempo, muy propicio para formalizar relaciones y vivir experiencias únicas. Recuperen la templanza y el equilibrio que les permitió alcanzar valiosos objetivos. Dejen de lado los prejuicios y disfruten de los momentos felices que propone su entorno familiar.

ESCORPIO: Vienen momentos de mucho placer en cuanto a su vida social. Deben romper con las viejas estructuras que los contiene quitándoles espontaneidad. El amor ocupará un sitio de privilegio y es factible que surjan algunos roces por causas injustificadas. Más atención y concentración en el empleo, donde están siguiendo su rendimiento.

SAGITARIO: No dejen todo en manos del azar o del destino porque corren el riesgo de cometer graves errores. Se los verá inspirados e ilusionados con el rumbo que tomó la pareja después del verano. Las vacilaciones con respecto al futuro serán causa de conflictos que sólo pueden atenuarse con la asistencia de un profesional idóneo.

CAPRICORNIO: Es tiempo de resolver los problemas que se suscitaron con sus vecinos en los primeros meses del año. Gente de su entorno acompaña y aconseja en los momentos difíciles. Etapa clave para realizar actividades que los ayuden a ocupar las horas libres. Visita inesperada, pero muy positiva para solucionar una crisis económica.

ACUARIO: Traspié emocional que agudiza algunos frentes de tormenta con su pareja. Buenas perspectivas para revalidar proyectos que estuvieron demorados. La opinión interesada de amigos y familiares perturba sus legítimas aspiraciones en el trabajo. Avanza la necesidad de integrarse a grupos que coincidan con su estilo de vida.

PISCIS:
Dejen de lado la sospecha de conjuros o hechizos que pudieran perjudicarlos. Prepárense para recibir una noticia que será muy promisoria para sus finanzas. Altercados que podrían evitarse con parientes cercanos. No se aturdan con razonamientos confusos en el empleo, donde reclaman una actitud clara y decidida de su parte.

Guadalupe Vallejos
Prof. en Psicología, Filosofía y
Ciencias de la Educación
Astróloga y Tarotista
Consultas: 4864-5651

 
 
     
 
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